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miércoles, 14 de febrero de 2007

De las Dixie a la Bardem

Andaba yo leyendo esta mañana la columna de Elvira Lindo en El Pais (¿alguna vez he dicho que es una de mis escritoras favoritas?) y me dio por pensar en el mundo de la cultura y en su relación con la izquierda, no sólo en este país sino en general.
Elvira hablaba de ese grupo que aparece en todas partes por sus declaraciones respecto al gobierno de su país pero al que yo nunca he oído: las Dixie Chicks. Al parecer estas chicas country ha arrasado en la gala de los Grammys y se han puesto la mar de contentas no solo por los premios en sí, sino por el reconocimiento que supone tras el varapalo sufrido a todos los niveles por arremeter contra el Sr. Bush. En los USA, que son muy suyos, y donde la música country suele ser consumida por los mismos señores que votan a George, las Dixie fueron insultadas, vilipendiadas, boicoteadas y todo lo que acabe en –adas por decir que se sentían avergonzadas de pertenecer al mismo país que Bush. Afortunadamente su caso ha sido una excepción, pues normalmente el mundo de la cultura y el espectáculo suele estar mucho más ligado a los demócratas que a los republicanos... aunque sus representantes pequen de prudentes a la hora de manifestarse (salvo excepciones como la de estas vaqueras o actores como Tim y la Sarandonga).


Algo similar ocurre en nuestro país: en el ámbito cultural, parece que hay cierta unanimidad a la hora de que los escritores y artistas de todo tipo se alineen a la izquierda y no a la derecha. Hay excepciones, como la de la actriz Norma Duval o la de ese gran escritor llamado José Manuel de Prada (al que podéis leer en el ABC cualquier día)… pero la mayoría son rojazos o comunistas. Por eso la derecha y sus medios afines arremeten contra los actores y los músicos y les tachan de cómicos o titiriteros en un alarde de imaginación. Por eso Lozanitos desde Libertad Digital arremete en cuanto puede contra ellos y sobre todo contra el clan de los Bardem y su matriarca, hacia la que tienen especial aversión. Ahora han emprendido una campaña de linchamiento hacia su persona porque en una entrevista que le intentaron hacer (tratando de que confesara que era amiga de los etarras por un suceso en concreto), esta les llamó hijos de puta. El video puede verse en YouTube, y es todo un ejemplo del estilo periodístico de este señor y de la clase que tiene la Bardem incluso cuando insulta.
Y es que la derecha, aquí y en todas partes, no puede soportar que la cultura no esté de su lado… ¿Por qué en vez de arremeter contra las Dixie Chiks o la Bardem, no hacen un examen de conciencia y se preguntan por los motivos de esa soledad?

miércoles, 7 de febrero de 2007

Los Gays son de Izquierdas

No entiendo muy bien el revuelo suscitado por las últimas declaraciones de Silvio Berlusconi acerca de que “los gay son de izquierdas”. En la edición digital de El País se destacaba la noticia como si fuese una boutade más del popular showman.

¿Pero alguien en su sano juicio – gay o no - se puede sentir ofendido por tales declaraciones? ¿A alguien le parece la típica ida de olla de Berlusconi? A mi lo que me extraña es que algo tan obvio, lo diga quien lo diga, sea el titular de una noticia (y encima voy y le dedico un post).

Pues si, Silvio, la mayoría de los gays son de izquierdas o al menos los que yo conozco. A los maricas de derechas, que quieres que te diga... nunca les he entendido. Y haberlos haylos no te creas. Yo reconozco que coqueteé con el lado oscuro cuando era un tierno infante y todavía no tenía muy definida mi sexualidad. Mi familia siempre ha sido – y es - muy conservadora y todo lo que me rodeaba (colegio, amigos) pertenecía a ese mundo con el que yo trataba de identificarme. Pero fue tomar conciencia de quién era yo, y sobre todo, de lo repugnante del discurso de la derecha y me cambió la mentalidad por completo.

Creo que hoy me he vuelto un poco radical en mis planteamientos… cuando voy a comer a casa de mi familia siempre acabamos tarifando por política y me doy cuenta de que soy poco tolerante con la forma de pensar de los demás. Pero es que la derecha que tenemos en este país me saca de mis casillas, ¡no puedo evitarlo!. Y me incomoda sobremanera que la gente que me rodea (familiares o amigos) puedan defender uno solo de sus planteamientos. Así que Berlusconi, si tus declaraciones las dijiste en plan insulto (cosa que no dudo), te ha salido el tiro por la culata. (Qué post más chorra me ha salido... que yo no valgo para escribir de estas cosas).

Buenafuente & Losantos

Me ha encantado otra noticia que leía también en El Pais y aprovechando que el post de hoy iba sobre declaraciones aparecidas en este periódico, aprovecho y reproduzco. Olé por Buenafuente, un personaje que me dejaba indiferente pero al que alabo por su decisión.

Buenafuente rechaza un premio porque también se le concede a Losantos.

Andreu Buenafuente (el director de Buenafuente, Antena 3) recibió hace unos días la comunicación oficial de que había sido premiado con el Micrófono de Oro de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión, y ayer decidió rechazar el galardón porque también se lo han concedido a Federico Jiménez Losantos, director del programa La mañana de la Cope.

El presidente de honor de estos premios es Luis del Olmo, en cuya ciudad natal (Ponferrada, León) se entregarán estos galardones el próximo 21 de abril. Buenafuente dice que le ofende el estilo de Jiménez Losantos. "Y no sólo me ofende a mí: ofende al periodismo".

"Ante la libertad de premiar", decía ayer Andreu Buenafuente, "está la libertad de rechazar el premio, y este Micrófono de Oro lo rechazo porque no quiero estar en el mismo palmarés que un personaje cuya concepción de la radio es por completo ajena a la mía. Yo respeto mucho esta profesión, y la forma que tiene esta persona de llevarla a cabo me ofende. No es la radio que a mí me gustaría para este país. Se puede optar por la discrepancia en silencio, pero yo he optado por decir en voz alta que no soporto estos premios salomónicos que tratan de honrar colores imposibles. Así tratan de decir que todo vale, y poco a poco se va pudriendo el periodismo. Y quería dejar clara mi discrepancia. En voz alta".